Té Negro Estilo Turco de corte
fino
-
Presentación de recipiente
metálico con 30 grs
El té que toman los
turcos
Los turcos comenzaron a consumir
té elaborado con hojas procedentes de China. Estas hojas eran
de la planta Camellia Sinensis, la cual creo una variante
cuando comenzó a cultivarse en Turquía.
Conozcamos un poco de historia
sobre el Té Turco
Cuando se menciona de que el té
se consumía hace miles de años, se refiere a
China. Fue entonces hasta 1879 cuando un
gobernador otomano se interesó por este tema, y en
1924 cuando junto a un agrónomo llevaron
semillas de Té de Georgia, las cuales fueron
plantadas en la ciudad con mayor humedad de toda Turquía:
Rize.
Fue a partir de los cultivos
exitosos que se volvió un manjar popular en todo el país. Se
introdujo exitosamente una bebida exótica a los ciudadanos
Turcos, convirtiéndola en una bebida habitual.
Las hojas pasan por un periodo
de elaboración y secado para que quede con la esencia Turca
perfecta, en la cual la oxidación juega un papel
importantísimo.
La oxidación de la hoja la
otorga de propiedades químicas diferentes, y ahí es cuando
adquiere un color nuevo y comienza a liberar el aroma
característico. Para este paso, se mantienen las hojas
húmedas en una superficie llana.
Como ya vimos, este tipo de
Té se cultivó en Rize, y aún se sigue
haciendo, además de otras partes del Nordeste del país. Estas
hojas verdes de té se recolectan hasta tres veces al año:
Mayo, Julio y Septiembre. Después se pican,
fermentan y secan para producir el Té
Negro.
¿Cómo es el Té Turco? ¿Es un
tipo de Té Negro?
Sí, como acabamos de mencionar.
Realmente se trata de una variante del Té
Negro, pero al poseer un sabor original al ser
cultivado en las tierras húmedas de Rize, se le acabó
denominando Té Turco. Esta humedad natural de
Rize le otorga una fermentación natural y
única que lo convierte en un producto de primera categoría.
Como ya mencionamos, es un paso indispensable para su
elaboración.
Preparación del té turco
1. Conseguir el té y la
tetera.
El
té se hace con una tetera especial que tiene dos pisos, pero en
realidad no es estrictamente necesaria. La tetera simplemente
está hecha para facilitar el proceso y poder dejarla en el
fuego todo el tiempo para que siempre haya té disponible sin
que se queme (ya que el calor nunca le da directo) Al final
pueden ver cómo hacerlo sin ella.
2. Llenar la parte
inferior de la tetera de agua y poner en la parte
superior el té.
La
cantidad de té es relativa, pero en general el té cubre toda la
base de la tetera. Tener en cuenta que cuando le pongamos agua
se va a expander.
3. Poner a calentar la
tetera.
Ponemos
la tetera en el fuego para que se caliente el agua hasta que
hierva, como muestra la imagen.
4. Poner en la tetera de
arriba el agua hirviendo.

Cuando el agua hirvió, la
pasamos de la tetera de abajo a la de arriba, donde está el té.
De esa forma las hojas de té van desprendiendo la
esencia en la parte de arriba.
5. Rellenar la parte de
abajo con agua y volver a poner la tetera al
fuego.
Mientras
vuelve a hervir el agua de nuevo, el té se va diluyendo en la
parte de arriba.
6. Cuando vuelva a
hervir el agua, servir mezclando el té concentrado con el agua
en la taza.
Para
este punto, el té concentrado ya va a estar listo en la parte
de arriba. En general, la proporción es de un tercio de té
concentrado y dos tercios de agua hirviendo en la taza. Si se
lo quiere suave se le pone un poco menos de té y más agua, y si
se lo quiere más fuerte se le pone más (media taza de té y
media de agua, por ejemplo). Endulzar a gusto y disfrutar.
Afiyet olsun [buen provecho].